Sobre nosotros

Sueños, diversión y creación

Nuestra inspiración

Un poco de historia no viene mal. Estamos hablando de productos originales, de gran calidad, y conocer su origen es fundamental para todo coleccionista que sabe que lo único que vale es lo auténtico y rechaza imitaciones.

Bandai nace en Japón en 1947 de la mano de Naoharu Yamashina que en ese momento trabajaba en la empresa familiar, dedicada a la producción textil. Como el sector estaba viviendo horas bajas, Naoharu decidió diversificar el negocio y apostar por el crecimiento del sector de juguete. ¡Y vaya si acertó! Naoharu comenzó creando una subdivisión dentro de la empresa matriz consagrada a la fabricación y distribución de juguetes.

Érase una vez...

La fabricación de juguetes se acabó convirtiendo en el máximo exponente comercial de la empresa que en los cincuenta pasa a llamarse Bandai-Ya. Luego, todo quedaría en BANDAI, mucho más fácil de recordar y dirigido a la internacionalización de la marca. Es la época del Rhythm Ball y el bombardero B-26.

A medida que la compañía crecía, aumentaban sus exportaciones, se constituían nuevos servicios -como las divisiones de transporte o I+D- y se abrían nuevas instalaciones de fabricación y almacenamiento.

¡Qué años aquellos!

Una cosa llevó a la otra...

El logotipo de la compañía daba sus primeros pasos bajo las siglas BC (Bandai Company) y la televisión nipona emitía el primer anuncio basado en una mini réplica del automóvil Toyopet Crown con nuestro querido "Red Box" y el eslogan "bajo la garantía de Bandai". Entonces, nos dedicabamos a hacer Cars of The World, pequeñas replicas de automóviles de todo el mundo.

¡Banzai!

No es de una peli de ninjas, ni un sofisticado golpe de karate. Esta expresión significa "diez mil años". Y estaba claro, poco a poco se nos asoció a esta expresión, y nuestros anuncios e imagen de marca se focalizaron a enfatizar la calidad de nuestros productos. Una seña de identidad que nos acompaña hasta nuestros días.

... Y llegaron los robots

A principios de los sesenta, Bandai lanzó juguetes de Astro Boy, basado en el personaje de la serie animada. Era la primera vez que Bandai creaba un juguete basado en una IP, basada en una serie de animación. A finales de los sesenta, Bandai comenzó a producir los primeros juguetes y figuras de plástico. Todo un avance, si pensamos que los juguetes hasta entonces se fabricaban a partir de latas de atún recicladas... Los setenta, serían para nuestros primeros Robots Chogokin de Mazinger Z. Aunque no fue un gran éxito, nos abrió el camino del segmento de modelaje. Y nos permitió abrir nuestra primera oficina en Estados Unidos. En los ochenta lanzábamos en montañas rusas pelotas con la gama Spacewarp y veían la luz los primeros Gundam, que luego darían origen a la serie Gunpla.

De la Mascota Virtual al Ichiban Kuji

En 1996, lanzamos Tamagotchi, un verdadero icono de la Cultura popular, Sí, con “c” mayúscula. Vendimos millones de unidades en todo el mundo y ya tiene más de 24 años de historia. Ese mismo año ve la luz la lotería con premio asegurado Ichiban Kuji, de las que solo se pueden hacer en Japón.

La unión hizo la fuerza

En el año 2005, nos fusionamos con la desarrolladora de juegos y recreativos Namco. Pasamos a formar parte de Bandai Namco Group. En el año 2008, Banpresto pasó a formar parte de Namco Bandai Games dedicándose en Japón principalmente a máquinas de premios. Nace Tamashii Nations y S.H. Figuarts, arte figurativo en estado puro que atrapa a cualquier entusiasta del manga y anime japonés, hechas por fans para fans.